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¿Cómo deben ser observadas las Escrituras?

          

¿Cómo debo describirle a usted lo que encontré en el Nuevo
Testamento? No lo había leído por muchos años y por ello
estuve lleno de perjuicios antes de tenerlo en mis manos. La
luz que golpeó a Paul con su ceguera en su camino a Damasco
no fue más extraña, más sorprendente para El que lo que fue
para mi cuando de repente encontré la culminación de toda
esperanza, la mayor perfección de la filosofía, la explicación de
toda revelación, la llave de todas las posibles contradicciones
del mundo físico y moral. Si la Biblia no es divina, no se nada”.
Max Muller, Historiador

PARTE 1
La Gran Búsqueda
La gran búsqueda que uno puede darse a si mismo es la del
CUMPLIMIENTO DE LA VERDAD. El señor Jesucristo dijo en
Juan 18:37, “Para esto yo he nacido y para esto he venido al
mundo, para dar testimonio de la verdad.” El asimismo dijo
que el Mundo de Dios es Verdad en Juan 17:17. La palabra
Hebrea “Yetseh” traducida “verdad” (hay muchas otras) tiene
la intención de un plan trazado, mientras la palabra Griega (N)
“alethia” significa la realidad fundamental como, por ejemplo,
cuando Cristo estaba hablando de “La Verdad” (Juan 14:6) El
era la perfecta expresión de la verdad. El personificó la verdad
de Dios; del Padre; de obediencia para la demanda de
redención en Su muerte, etc. Los Cristianos son descritos
como acorazados (Efesios 6: 14) y sus cinturas fueron ceñidas
a la verdad. Este fue el ceñido cinturón al cual todas las otras
secciones de la armadura fueron unidas; de esa manera la
verdad mantiene todo unido. La verdad de la palabra es por
revelación divina, no por razones humanas, o, como bien se
dice en 2 Pedro 1: 19-21, “pero ante todo sabed esto, que
ninguna profecía de la Escritura es un asunto de
interpretación personal sino que siendo inspirado por el
“pneuma hagion”‘ (Espíritu Santo), el hombre habla de parte
de Dios. ”’
2 Timoteo 3: 16 define todas las escrituras como “El respiro
de Dios” El las anunció “por boca” de sus santos profetas. Su
boca y/o su pluma fueron suyos; las palabras fueren de El. Ellos
se mantuvieron juntos y aunque la caligrafía era de ellos, el
respiro divino, el poder de la inspiración era de El. De esta
manera tenemos un libro divino llamado la Biblia. Este es un
variado libro que trata de los orígenes, de las naciones, de la
selecta gente llamada a ser su agencia mundial de idolatría, de
la redención y del redentor, de la presente relevación de la
gracia pura, del presagio de juicio a venir. Este es un
interesante libro y el único, cuyo conocimiento, ira más allá del
sepulcro.

IMITEMOS A LOS NOBLES BEREANOS
En la ejecución de la verdad, un simple modelo se muestra en
Hechos 17:11- Estos eran más nobles que los de Tesalónica,
pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando
diariamente las Escrituras para ver si esas cosas eran así.

I . Estos nobles Bereanos recibieron la Palabra con toda
solicitud.
2. Ellos escudriñaron diariamente las escrituras.
3. Ellos probaron si la doctrina enseñada por el hombre era
agradable para ellos. La nobleza de Dios y la mujer son quienes
oyen y reciben la verdad con disposición de mente: quienes
buscan las Escrituras diariamente y quienes prueban todo lo
que oyen (ven o leen) con el toque del Libro Sagrado.

OBEDECER LOS MANDAMIENTOS DE DIOS
Al examinar las Escrituras, uno naturalmente desea leer con
entendimiento. Este Libro fue conferido a gente común con
mentes comunes; es muy profundo pero no imposible; es difícil
en algunas partes y así mismo sublimemente sencillo en otros;
esto no disculpa el pecado como con David, ni lo hace
negligente para citar sus angustiosas oraciones de absolución
(Salmos 51); es atrevido a pesar de su gentileza; es muestra de
la fidelidad de Dios, de la debilidad del hombre, de la gracia de
Dios, y de los juicios por venir, contenido solamente por el
grandioso obsequio de la amnistía.
Para entender este Libro, unos pocos sencillos principios son
presentados en el mismo libro. 2Timoteo 2: 15 mandamientos
para nosotros:
1. Estudiar, estudiar, estudiar, no hay forma “fácil” para aprender algo bien.
2. Estudia para PRESENTARTE a Dios aprobado
(examinando, probado). Como este libro trata con los temas y
fibras de la vida, y como todo lo que nos será enseñado de éste
moldeará nuestros corazones y mentes, debemos estudiar
para ser presentados nosotros mismos como aquellos a ser
examinados por el mismo Dios. Este conocimiento pone de
manifiesto a hombres y mujeres al Libro de Dios.
3. Un trabajador, un artesano (obrero) en la Palabra de Dios,
desvergonzado. “La Biblia es un taller. Dios quiere artesanos
(trabajadores) en el Mundo.
4. Desvergonzado – no dando ni teniendo motivos de
vergüenza.
Dividiendo justamente – para dividir justamente. En
Proverbios 3:6, en el LXX, es usado por la sabiduría dividir
justamente los caminos de aquellos quienes lo permiten. La
última parte de esta palabra compuesta, “otho-temeo”
todavía se mantiene en anatomía: traqueotomía y flebotomía,
cada una retiene la idea. ” Es la Palabra de la Verdad que es
justamente dividida si estudiamos con entendimiento.
Este concepto de “justa división”‘ no quiere decir echar a un
lado, enumerar como no importante, o desacreditar y
desechar alguna porción de las Escrituras. Esto quiere decir
que el estudiante de las Escrituras está para “distinguir las
cosas que difieren” (Fil 1:10 Texto Griego). Esto es para
distinguir entre Judío y no Judío, entre lo que era el antiguo
pacto y transición con Israel (Hebreos 8:13) y el nuevo pacto
que podría reintegrar a Israel con toda su gloria como el pacto
de Dios con el pueblo (Hebreos 8:8-12)., un pacto provisto y
ratificado en la muerte de Cristo (Hebreos 10:16). Esto es
para ser distinguido de la presente sentencia de gracia de Dios
a las naciones para la salvación; para la rectitud; para la
asignación (Efesianos2:8-9, Tito 2: 1-14; 3:7, Efesios 3:2).
El principio de la división justa puede ser fácilmente visto al
comparar los términos del Evangelio predicados en Lucas 9:l
–6; l8:31-34, con los términos del Evangelio en 1 Corintianos
15:1-4. De lo anterior, la muerte, sepelio y resurrección de
Cristo no tuvieron parte, como si se estuvieran escondiéndose
de los discípulos y ellos ni lo entendieron, ni lo predicaron.
Posteriormente, la muerte del pecado, el sepelio y resurrección
de Cristo son el propio corazón del Evangelio de salvación. Si
uno no “divide justamente” estos pasajes, hay confusión en
vez de “instrucción.”

 

 
Parte 2>

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